Demasiados regalos tecnológicos para la vuelta
al cole
Hay
que evitar que la tecnología colabore al fracaso
escolar
Los sufridos padres españoles nos
hemos pasado la mitad de las vacaciones de
Navidad luchando contra la pasión y obsesión de
nuestros hijos por estar permanentemente
conectados a los diferentes aparatos que
nosotros mismos les hemos regalado. Han sido
tres semanas de enfrentamientos y enfados entre
padres e hijos. Esta actitud ante el tiempo
libre hay que evitar que se traslade a la
escuela. Llega el momento de volver a clase y
hacerlo adecuadamente para evitar un susto en
las notas de la segunda evaluación.
Según Juan Romero, portavoz de
Adicciones Digitales, “ha sido una dura lucha
porque ellos aprovechaban cualquier instante
parta coger uno de esos aparatitos. Da igual que
fuera nada más levantarse que a la hora de
comer, cuando volvían de las actividades que les
hemos programado o cuando se iban a ir a la
cama. Siempre estaban dispuestos a
digitalizarse un poco más y estudiar o coger
un libro un poco menos”.
Adicciones Digitales es una organización que
imparte charlas y conferenciasen colegios y
centros sociales de toda España dirigidas a
adolescentes y jóvenes, padres, profesores y
profesionales en general, para mostrarles cómo
hacer un uso saludable de la tecnología.

Romero señala que, “incluso al ir
al baño tardaban más de lo normal, y eso es
porque se habían metido la Game boy y
estaban jugando allí”. Muchos padres han tenido
que insistir, enfadarse seriamente y amenazar
con tirar alguno de esos aparatos a la basura
para que dejasen de jugar e hiciesen otras
cosas. “Porque lo que no se les ha ocurrido ni
por asomo, ha sido coger un libro o ver una
película en el DVD en inglés para practicar un
poco”.
El problema llega ahora porque
han perdido el hábito de estudio. Disponen de
demasiada tecnología. La media nacional de
penetración del ordenador en los hogares
españoles es del 63,6, según los datos
facilitados en el segundo trimestre de 2009 por
el Ministerio de Industria. La región con
mejores datos es Madrid con el 71,9 por ciento
seguida de Cataluña con el 71 por ciento. La
peor situada es Extremadura con el 53 por ciento
Y en cuanto al porcentaje de hogares con banda
ancha la media nacional asciende al 44,6 por
ciento. La región mejor posicionada es de nuevo
Madrid con el 57,9 por ciento seguida de
Cataluña con el 52,5 por ciento. En este caso la
peor es Galicia con el 31,8 por ciento.
Son datos para hacernos una idea
de la situación a la que nos tenemos que
enfrentar cada día. Ahora, cuando han vuelto a
las clases, los chavales tienen que empezar a
coger otra vez el ritmo de lectura y estudio, y
les va a costar trabajo si se han pasado las
vacaciones haciendo el vago o conectados al
mundo digital.
El mal ya está hecho, pero tiene
solución. Ahora es el momento de que pongamos
en casa algunas normas que se van a tener que
respetar durante todo el resto del curso. “La
Play, Wii y demás aparatos solo se usan los
fines de semana un rato. El ordenador, cuando es
para trabajos del colegio, se utiliza todo el
tiempo que sea necesario pero con la supervisión
paterna o de los hermanos mayores”, señala
Romero. Hay otras normas que siguen algunos
padres como impedir que sus hijos lleven el
móvil al colegio, algo difícil de conseguir
porque siempre se salen con la suya, con la
excusa de que quizá tengan que localizar a sus
padres para algo urgente.
Otra de las recomendaciones de
Adicciones Digitales es que el Messenger,
Tuenti y Facebook, se utilizan un rato, no todos
los días, y con control paterno para que no
pierdan el tiempo en horas de estudio. No pueden
tener el ordenador encendido si no lo están
utilizando, porque se distraerán cada dos
minutos.
Al final se trata simplemente de
que se reincorporen al curso y lleven un ritmo
adecuado. A quienes han estudiado algo estas
vacaciones les está resultando mucho más
sencillo que a los que
no han dado un palo al agua.
”Estos consejos, bastante fáciles
de seguir, pueden evitar, en parte que cuando
lleguen las notas de la segunda evaluación nos
den un disgusto. Se trata de que acaben el curso
con unos resultados que no lograrán si se pasan
el día enganchados a todos estos aparatos”,
concluye Romero.
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